Hasta hace un tiempo, el cuidado del clima laboral parecía ser una muestra de buena voluntad. Un objetivo blando, que ayudaba a que los colaboradores se sintieran mejor en su trabajo diario.

Con el paso del tiempo y la evolución de estudios asociados a lo que implica el clima laboral, se arribó a la conclusión de que no se trata sólo de pasarla bien e ir contentos al trabajo, sino que esa mejora en las relaciones produce mejores resultados en el negocio de las empresas.

El cuidado de la gente excluye el maltrato, la presión excesiva y los acosos. Algunas empresas se siguen guiando por paradigmas antiguos, según los cuales cuanto más se presiona a una persona, mejores resultados se obtienen: las estadísticas demuestran que ningún negocio se puede sostener con esos esquemas.

Sin ir más lejos, comparando resultados de las empresas que cotizan en Bolsa, en los Estados Unidos, se ha corroborado que aquellas empresas que están incluidas dentro de las mejores para trabajar, según el ranking de Great Place to Work, tienen mejores resultados anuales. En línea con lo anterior, un estudio reciente desarrollado por la universidad de Valencia y el Centro Europeo de Coaching Ejecutivo (CECE) demostró que los climas laborales de los mejores lugares para trabajar aumentan en promedio un 20 % la productividad de sus colaboradores.

De aquí al futuro

Lo cierto es que el clima laboral se construye a partir de diferentes fundamentos. En tal sentido, a través de un estudio realizado recientemente por Great Place to Work en Estados Unidos, y replicado en Argentina, se concluyó que los ejes que definirán en los próximos años los excelentes lugares para trabajar son Equidad, Cuidado de la gente y Propósito del trabajo.

Centrémonos aquí, en las dos primeras variables, íntimamente asociadas al trato que los colaboradores reciben, día a día, en sus trabajos. Entendemos por Equidad a que todos reciban un pago justo, junto con un trato justo, ascensos justos y la oportunidad de tener una voz propia que sea escuchada. En ese sentido, la necesidad de transparencia resulta un tema prioritario.

La equidad implica también el reconocimiento. La posibilidad de recibir un reconocimiento especial para cada miembro de la organización es parte de esa percepción de justicia. De acuerdo con las principales encuestas de clima, dicha percepción de equidad ha mejorado levemente en los últimos años, pero todavía queda mucho por hacer.

Cuidado de la gente

El segundo eje prioritario para obtener excelentes climas organizacionales es el Cuidado de la gente. Cuidado entendido en sentido amplio, es decir, en relación con los beneficios que los colaboradores reciben de sus organizaciones (salud, trabajo flexible, etc) pero también en relación al desarrollo. Para los colaboradores, el verdadero desarrollo transita por diversos lugares dentro de las organizaciones.

Estos conceptos influyen al momento de pensar cómo cuidamos a nuestros colaboradores.

Sin dudas que estamos dando por sentado que este cuidado excluye el maltrato, la presión excesiva, acosos, etc. Existen, al respecto, algunas empresas que se siguen guiando por paradigmas antiguos, según los cuales cuanto más se presiona a una persona mejores resultados se obtienen.

Las estadísticas a nivel global demuestran que ningún negocio se puede sostener con esos esquemas, por más que, en algunos casos, puedan obtener buenos resultados en el corto plazo.

Volviendo al Cuidado de la gente, las encuestas de clima en Argentina manifiestan una mejora comparando los resultados de 2012 y 2017. Pero, al igual que lo que ocurre con la equidad, falta mucho trabajo en la materia.

Confianza ciega

Más allá de los temas prioritarios como la equidad y el cuidado de la gente, lo que construye y sostiene excelentes climas laborales, o sea el fundamento último, es la “confianza”.

Es ella, principalmente, la que diferencia a los lugares que lideran los rankings de clima. Y por confianza nos referimos a la que se construye entre colaboradores y líderes, entre colaboradores y sus pares y colaboradores y su trabajo.

Esa confianza no es un concepto abstracto, sino que surge de una modalidad de vincularse, interesarse y cuidar al otro. Ya no se trata de una cuestión humanitaria, sino que esos buenos tratos traen mejores climas y esos mejores climas mejoran la productividad, los resultados y la sostenibilidad del negocio.

Fuente: www.brandsmkt.com